Fundamentación

La Carrera de Licenciatura en Desarrollo Local – Regional constituye una nueva perspectiva de integración de distintas áreas del conocimiento en el ámbito de la formación profesional universitaria. Tiene como principal objetivo formar un profesional polivalente, capaz de proponer soluciones, ofreciendo alternativas de desarrollo ante diversas problemáticas y situaciones que se presentan en localidades urbanas y/o en sus contextos regionales. Ello, desde una perspectiva democrática y participativa, con un enfoque social, institucional y ambiental, integral e integrador.

Existen problemáticas locales y regionales que se manifiestan con frecuencia, y de manera, relativamente, generalizada en el conjunto de comunas y municipios de la Provincia de Córdoba o en subregiones de la misma. Sin embargo, un número importante de los problemas adquieren, un grado de generalidad que afecta a distintas realidades de la provincia de Córdoba, del área central del país y, también, de otras regiones del mismo y de otros países.

Ello ha dado lugar, desde distintas perspectivas y a partir de los años 1980, al desarrollo de líneas de acción y pensamiento “municipal – regionalista” de gran alcance en América Latina. Abarcan a los ámbitos jurídicos, a través de las reformas de las cartas magnas nacionales y/o provinciales, que apuntan a la autonomización y fortalecimiento local como medios de democratización y desarrollo; al ámbito político, mediante la legislación y formulación de políticas de reforma del estado y descentralización, que incrementan las competencias y funciones públicas en las jurisdicciones municipales y subregionales; al ámbito económico, con el estímulo del desarrollo endógeno, a través de la revaloración de los emprendimientos productivos pequeños y medianos; y también, coetáneamente, en distintos ámbitos académicos se busca en forma creciente focalizar investigaciones y formación profesional, sobre una gran diversidad de cuestiones locales y regionales.

Las situaciones problemas más comunes de las localidades urbanas y sus ámbitos regionales inmediatos, que procuran abordarse con la creación de la Carrera, se relacionan con:

a) El estancamiento económico estructural de distintas subregiones, que afecta a la producción, al empleo y al salario, generando el crecimiento de la pobreza y exclusión social, lo que conduce a la emigración de la población que no logra sobrevivir en el medio. Dichas subregiones, han sufrido, en forma cada vez más acelerada, un creciente atraso tecnológico con respecto a las metrópolis y a otros centros urbanos importantes.

b) La débil capacidad de gestión gubernamental e institucional, dado que prevalecen, en forma generalizada, condiciones de ineficiencia administrativa y escasa eficacia de las políticas públicas locales. Ello se acentúa con los procesos de descentralización política y administrativa que incrementan significativamente las competencias de los gobiernos locales al no contar éstos con recursos humanos, financieros, ni tecnologías de gestión adecuadas a las nuevas funciones a ejercer. En consecuencia, numerosos gobiernos locales carecen también de capacidad suficiente para formular y gestionar políticas y programas de desarrollo, enmarcados en los paradigmas señalados: democrático, participativo con un enfoque social, institucional y ambiental integral.

c) La degradación del medio ambiente, por el creciente proceso de desertización de zonas rurales, cuya producción constituye el soporte económico básico de numerosas comunidades. También por un inadecuado o inexistente tratamiento de los residuos urbanos orgánicos e inorgánicos, de los líquidos cloacales y de los efluentes industriales, afectando el medio ambiente de diversas formas; entre ellas, la contaminación de napas freáticas y cuencas acuíferas que proveen agua para el consumo humano. A ello, se suma la creciente problemática de los incendios forestales, que generan un grave deterioro ecológico sobre la flora y fauna autóctonas, con efectos directos en la producción local – regional. Asimismo, aunque en forma más focalizada, existen considerables problemas de contaminación atmosférica y acústica, afectando de diversas formas la calidad de vida de sus habitantes.

d) Las falencias territoriales, – urbanísticas y regionales- expresadas a través de un “desorden” físico del medio, en lo que inciden múltiples factores. Entre otros, el uso discrecional del suelo, el dominio de intereses inmobiliarios de mercado, o de particulares, por sobre el “interés común”; inadecuadas o inexistentes normativas de regulación territorial, o no implementación de las mismas; existencia de “planes reguladores” inadecuados para su aplicación. A ello se suman las carencias habitacionales, expresadas en un creciente “déficits” de viviendas y los inadecuados, insuficientes o inexistentes servicios, infraestructuras y equipamientos sociales; cuestiones abordadas, tradicionalmente, mediante políticas públicas centralizadas e inapropiadas.

En este contexto, la creación de la Carrera Licenciatura en Desarrollo Local – Regional, recoge la necesidad de abordar los problemas locales como un ámbito específico, a partir de las complejas situaciones y condicionamientos que confluyen actualmente en las sociedades locales y que afectan sus posibilidades de desarrollo económico-social, en el marco de las nuevas relaciones internacionales, nacionales, provinciales e intermunicipales.

Incorporar al ámbito académico la cuestión “local – regional” como eje de la formación de profesionales especializados, implica asumir la universidad la construcción de un nuevo objeto de estudio, el que se abocará al estudio y análisis, como una unidad conceptual, de complejas interrelaciones, de procesos económicos, sociales, políticos, culturales y ambientales, con el fin de formular y gestionar políticas y proyectos de desarrollo social, coherentes y efectivos.

La urgencia de contar con conocimientos integrales acerca de dichas problemáticas y con recursos humanos capacitados son las razones que llevan a la Universidad Nacional de Villa María a formular este proyecto académico dentro de una perspectiva multidisciplinaria, recogiendo los conocimientos de diversas disciplinas científicas y técnicas, sus marcos conceptuales y metodológicos para que articulados adecuadamente sean útiles para interpretar la particular realidad local- regional.

Este proyecto académico implica una relación permanente y activa con el medio social concreto, su realidad y su contexto, donde se nutre de contenidos temáticos para el desarrollo conceptual. Se genera así, en el proceso de enseñanza y de aprendizaje, una verdadera retroalimentación continua entre la teoría y la práctica que alcanza al estudio y a la investigación.

Esta carrera, permitirá a las instituciones gubernamentales y a las organizaciones sociales, disponer de recursos humanos preparados especialmente para abordar los problemas reales que las afligen y operar en las instancias de investigación, planificación, gestión y asesoramiento.

Fuente: Plan de Estudio 2006 de la carrera.